¿Paracetamol o ibuprofeno? Cómo tomarlos sin riesgos

Paracetamol o ibuprofeno

A menudo, tendemos a banalizar el uso de medicamentos que conocemos y usamos habitualmente sin tener en cuenta que automedicarse tiene también sus riesgos con fármacos tan recurrentes como el paracetamolo el ibuprofeno.

Así lo advierte la farmacéutica Raquel García Fuentes, secretaria del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Zaragoza (COF), quien afirma que el gran problema que tenemos a día de hoy en lo que respecta al autoconsumo de medicamentos es que no contamos con el consejo de un profesional sanitario y, por lo tanto, “tomamos lo que no tenemos que tomar o cuando no tenemos que hacerlo”.

De esta forma, el paracetamol y el ibuprofeno no se libran del mal uso por parte de numerosos pacientes que recurren a ellos; y es que, aunque son medicamentos que se pueden conseguir sin receta, “hay que tener mucho cuidado con tomarlos en momentos que no son los adecuados y vigilar bien las dosis, pues tomamos más de lo que deberíamos y esto tiene consecuencias nefastas a nivel hepático y digestivo, además del riesgo de interacción con otros medicamentos”, advierte García Fuentes, quien aconseja lo siguiente:

. No automedicarse. “Hay un gran número de reingresos hospitalarios debido al mal uso de medicamentos; por lo tanto, hay que tener cuidado siempre y consultar con un profesional sanitario, ya sea el farmacéutico o el médico, la medicación más idónea en cada caso”, aconsejan desde el COF.

· Utilizar la dosis más baja que nos sea efectiva, y solo cuando sea necesario. En el caso del paracetamol, como analgésico y antipirético (para tratar el dolor y la fiebre), la dosis tóxica son cuatro gramos al día, aunque los expertos recomiendan no tomar más de tres pastillas de un gramo. “Por encima de cuatro gramos diarios, puedes acabar en el hospital con un problema hepático grave”, alerta esta experta. En el caso del ibuprofeno, un antinflamatorio más eficaz que el anterior para calmar los dolores menstruales, se suele prescribir el ibuprofeno de 400mg, “una dosis más que suficiente para tratar las dolencias habituales que tenemos de normal”. Con este fármaco, la dosis máxima para evitar la toxicidad es de 1.800 miligramos al día; “con excepciones de hasta 2.600 miligramos en casos autorizados y prescritos” por los profesionales sanitarios.

· Si lo puedo tomar cada 12 horas, no hace falta utilizarlo cada seis o cada ocho. Tan importante como vigilar las dosis es espaciar el consumo de estos medicamentos, que en ningún caso se deben tomar a la ligera. “Si no nos los han recetado, tenemos que tener cuidado por si se da alguna interacción con alguna patología que tengamos en particularu otros medicamentos que estemos tomando. Y para evitar eso, el farmacéutico siempre va a estar accesible en la farmacia con un horario muy amplio para poder consultarle”, subrayan desde el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Zaragoza.

· Ante la gripe, hay otras opciones. Los farmacéuticos recuerdan que el tratamiento de los catarros y de la gripe es siempre sintomático: “si tengo moquita, tomo algo para la moquita; si lo que hago es toser, me tomo algo para la tos; y si tengo un catarro que cursa con todos estos síntomas, la opción más eficaz es un antigripal”.

En la actualidad, informan, los hay con paracetamol (para paliar la fiebre) y con ibuprofeno. No obstante, de nuevo aconsejan acudir a la farmacia y especificar tanto los síntomas de esa gripe o resfriado como las posibles patologías previas que se tengan (en el caso de pacientes hipertensos, con glaucoma, etc.) para poder dispensar el medicamento más adecuado a cada paciente.

· Contra la resaca, ni paracetamol ni ibuprofeno: agua. En contra de esa tendencia general a medicarse para paliar el dolor de cabeza que provoca una resaca, los expertos alertan de que tomar estos fármacos tras la ingesta de alcohol es sinónimo de sumar puntos para acabar sufriendo un problema hepático o renal. “Cuando bebemos alcohol en grandes cantidades, estamos fastidiado el hígado porque lo estamos saturando. Si a eso le sumamos un fármaco que es irritante gástrico e intestinal, lejos de ayudar, estamos empeorando el cuadro. Ante estos casos, lo mejor es la rehidratación, porque contra toda falsa creencia, el alcohol deshidrata; y lo ideal para recuperarse de la resaca es comer y beber mucho líquido, no abusar de los analgésicos y acabar con un problema hepático o renal”, concluyen desde el COF.

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